Venezuela y el método Trump: "un intervencionismo híbrido sin precedentes" Para mostrar este contenido de YouTube, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio. Primera modificación: La salida forzada de Nicolás Maduro del poder abre una etapa incierta en Venezuela y marca un punto de inflexión en la historia del intervencionismo estadounidense en América Latina. Washington habla de cooperación total con la nueva presidenta encargada, Delcy Rodríguez, mientras la cúpula militar chavista permanece intacta. ¿Asiste el país a una transición política o al nacimiento de un chavismo con el sello del 'Tío Sam'? La intervención estadounidense en Venezuela abre un escenario político inédito en la región. Con Nicolás Maduro enfrentando un proceso judicial fuera del país y Delcy Rodríguez asumiendo la presidencia interina en coordinación con Washington, persisten las dudas sobre el alcance real del cambio. Aunque el liderazgo civil se reconfigura, la estructura central del poder chavista permanece intacta, en particular la cúpula militar, verdadero eje del régimen durante más de dos décadas. Para el sociólogo político Gilles Bataillon, especialista en América Latina, este episodio no puede leerse como una repetición de las intervenciones clásicas de Estados Unidos en la región. “Las intervenciones directas de Estados Unidos fueron en el Caribe y en América Central, en naciones sumamente débiles frente a Estados Unidos. Nunca las hubo de esta manera en los grandes países latinoamericanos”, explica para RFI y France 24, el investigador de la Escuela de Altos Estudios Sociales de París. En el caso venezolano, señala, se asiste a una hibridación del modus operandi, en la que la presión internacional convive con negociaciones directas con actores internos clave. Las comparaciones con la captura de Manuel Antonio Noriega en Panamá en 1989 también requieren matices. Bataillon recuerda que Noriega fue juzgado y condenado por narcotráfico, en un contexto distinto al venezolano, y subraya que la actual intervención “tiene como meta apoderarse de los recursos petroleros venezolanos”. Desde esta perspectiva, la prioridad de Washington no sería la reconstrucción democrática, sino el control estratégico de un país clave en el mapa energético regional. El experto destaca además que Trump opta por un enfoque pragmático y transaccional. “Trump prefiere negociar con militares que propiciar una transición democrática”, afirma, recordando que la captura de Maduro no fue solo fruto de la inteligencia estadounidense, sino también de incentivos económicos ofrecidos a cambio de información. Este enfoque refuerza la idea de que Caracas podría ser apenas el punto de partida de una estrategia más amplia. En esta primera emisión del año de Escala en París, también se analiza el rol clave de los militares, la continuidad del chavismo y el giro del intervencionismo de Washington con el método Trump, así como sus implicaciones regionales más allá de Caracas.
VENEZUELA Y EL MÉTODO TRUMP: "UN INTERVENCIONISMO HÍBRIDO SIN PRECEDENTES"