"Tomen el control de su gobierno": EEUU e Israel lanzan masivo ataque contra Irán, que responde con misiles en la región Donald Trump y Benjamin Netanyahu llamaron a los iraníes a "tomar las riendas de su destino" tras el ataque. Tal como venía advirtiendo, Irán respondió con una ola de misiles contra Israel y contra bases estadounidenses en varios países de la región. El anticipado estallido de violencia en Medio Oriente finalmente se concretó. Después de las amenazas de Donald Trump y del fracaso de las negociaciones indirectas, Estados Unidos lanzó este sábado junto a Israel un ataque "de gran envergadura" contra Irán. La operación, bautizada "Furia épica", está dirigida contra las máximas autoridades del país y busca impulsar el cambio de régimen. Tal como venía advirtiendo, Irán respondió con una ola de misiles contra Israel y contra bases estadounidenses en varios países de la región. "Cuando hayamos terminado, tomen el control de su gobierno. Será suyo. Esta será probablemente su única oportunidad durante generaciones", dijo Trump en un video de ocho minutos grabado desde su residencia en Mar-a-Lago, en el que anunció que había "importantes operaciones de combate" en marcha. Los primeros ataques parecían tener como objetivo las inmediaciones de las oficinas del líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Ali Jamenei, en el poder desde 1989, y la prensa iraní reportó ataques en todo el país, mientras en la capital Teherán se podían ver varias columnas de humo. No estaba claro si el ayatolá, de 86 años, se encontraba en sus oficinas en el momento del ataque. La televisión estatal iraní aseguró que el presidente Masud Pezeshkian se encuentra "sano y salvo". El presidente estadounidense acusó a Irán de rechazar "toda oportunidad para renunciar a sus ambiciones nucleares" y dijo que Estados Unidos "no podía tolerarlo más". El jueves, representantes de EEUU y de Irán se habían reunido en Ginebra para la tercera ronda de negociaciones indirectas mediada por Omán, tras la cual se habló de "progresos", pero no se alcanzó un acuerdo. Un día después se supo que Washington instó a su personal no esencial a evacuar su embajada en Israel, lo que presagiaba un posible estallido de violencia en la región. "Este régimen terrorista no puede tener nunca un arma atómica", aseguró Trump. El mandatario republicano presentó esta campaña "masiva" como una "misión noble", y reconoció que su país podría sufrir bajas. Además ofreció a los dirigentes militares de Irán la "inmunidad" si se rendían, o una "muerte segura" si no lo hacían. Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, también se hizo eco del objetivo de acabar con el liderazgo islámico que gobierna la nación desde 1979: "Nuestra operación conjunta creará las condiciones para que el valiente pueblo iraní tome las riendas de su destino". La respuesta iraní En las últimas semanas había crecido el temor a una escalada con Irán, sobre todo a partir de la decisión de Estados Unidos de enviar el portaaviones USS Abraham Lincoln y varios destructores lanzamisiles a Medio Oriente. Fue en principio en respuesta a la brutal represión de las protestas por parte del régimen iraní, que dejó miles de muertos. A la vez, Trump había amenazado con un ataque similar al que llevó adelante en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro. Irán, que había prometido responder con fuerza a un posible ataque de Estados Unidos, lanzó misiles y drones contra Israel y ataques contra bases estadounidenses Bahréin, Kuwait y Qatar. La metralla de un ataque con misiles iraníes en la capital de Emiratos Árabes Unidos dejó un fallecido, según la prensa estatal. "Ha llegado el momento de defender la patria y enfrentar el asalto militar del enemigo", señaló el Ministerio de Exteriores iraní en un comunicado, en el que afirmó que el país "no dudará" en su respuesta. Según la agencia estatal de noticias IRNA, los ataques aéreos se cobraron la vida de 51 estudiantes en una escuela femenina en la provincia iraní de Hormozgán, cerca del estrecho de Ormuz. El ataque ocurrió en la ciudad de Minab, donde la Guardia Revolucionaria tiene una base. El canciller iraní, Abbas Araghchi, contactó a los ministros de Exteriores de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Bahréin e Irán y les advirtió que si dejan que EEUU e Israel utilicen su territorio para atacar Irán se convertirán en "objetivos legítimos". Varios aliados estadounidenses en la región interceptaron misiles contra su territorio, mientras la Cruz Roja advirtió de una "peligrosa reacción en cadena" en todo Medio Oriente. Una operación coordinada Israel dijo que la campaña se llevó a cabo como una "operación amplia, coordinada y conjunta contra el régimen" que los ejércitos de ambos países llevaban meses planeando. "El ataque de esta mañana tuvo lugar de forma simultánea en varios lugares de Teherán, donde estaban reunidos altos cargos políticos y de seguridad", indicó el ejército israelí en un comunicado, según citó la agencia AFP. Netanyahu dijo en un comunicado que Israel y Estados Unidos habían "emprendido una operación para eliminar la amenaza existencial", en referencia a Irán, y agradeció a Trump su "liderazgo histórico". Ataque a Irán - Netanyahu El presidente estadounidense había advertido la semana pasada que tomaría una acción militar si no se llegaba a un acuerdo con Irán por su programa nuclear en los próximos 10 o 15 días. El martes, durante su discurso sobre el estado de la Unión, Trump aseguró que Irán busca desarrollar misiles que podrían golpear a Estados Unidos, una tecnología de armamento de largo alcance que solo un número limitado de países posee. "Ya han desarrollado misiles que pueden amenazar a Europa y a nuestras bases en el extranjero, y están trabajando para construir misiles que pronto alcanzarán a Estados Unidos", declaró. "Nuestro objetivo es defender al pueblo estadounidense eliminando las amenazas inminentes del régimen iraní", afirmó Trump en su mensaje de este sábado, compartido a través de sus redes sociales. La disputa por el programa nuclear de Irán Estados Unidos e Irán mantenían conversaciones indirectas desde hace meses, aunque con diferencias sobre cuáles eran los temas que estaban sobre la mesa para negociar. Irán insistía en que las conversaciones se limiten a su programa nuclear, que asegura tiene fines pacíficos, con el fin de obtener el levantamiento de las sanciones que tanto pesan desde hace años sobre su economía. Pero Estados Unidos, que busca limitar la capacidad de Irán para enriquecer uranio porque quiere impedir el desarrollo de armas nucleares, quería hablar también del programa de misiles balísticos de Irán, y del apoyo de Teherán a facciones armadas rivales de Israel en Medio Oriente, así como de la represión de sus ciudadanos. Para el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, que Irán no quiera hablar de su programa de misiles balísticos es "un gran problema". "Tenemos que hablar de otros temas además del programa nuclear", advirtió esta semana y aseguró que Irán "representa una gran amenaza para Estados Unidos". SECRETARY RUBIO on IRAN: Iran poses a very great threat to the United States, and has for a very long time. They’re not enriching right now, but they’re trying to get to the point where they ultimately can. pic.twitter.com/rMvsn33Zuj Ambos países mantuvieron conversaciones a principios de 2025 con mediación de Omán, pero la guerra desatada en junio de ese año, desencadenada por Israel y a la que se unió brevemente Estados Unidos, hizo fracasar el proceso antes de que se diera el sexto encuentro. Antes de estos ataques, Irán enriquecía uranio al 60%, según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), es decir, muy por encima del límite del 3,67% autorizado por el acuerdo nuclear de 2015, actualmente caduco, concluido con las grandes potencias. En respuesta a la retirada de Estados Unidos de ese acuerdo en 2018, durante el primer mandato de Trump, Irán dejó de cumplir sus compromisos. El uranio enriquecido entre el 3% y el 5% sirve para alimentar las centrales nucleares para la producción de electricidad. Hasta el 20%, sirve para producir isótopos médicos, utilizados especialmente en el diagnóstico de ciertos cánceres. Pero a partir de este umbral puede tener aplicaciones militares potenciales, según los expertos. Y para fabricar una bomba, el enriquecimiento debe elevarse hasta el 90%. Irán, por su parte, defiende su derecho de usar energía nuclear civil, tal como contempla el Tratado de No Proliferación (TNP), del que es signatario. La situación en Irán El ataque se da además en un momento crítico para el régimen iraní, que según analistas se encuentra en su posición más débil desde que llegó al poder en 1979, tras la Revolución Islámica que derrocó a la monarquía del sha Mohamed Reza Pahlavi. Las protestas, que estallaron en diciembre a raíz de la crisis económica y el aumento de los precios, se fueron ampliando rápidamente y derivaron en un movimiento que pedía el fin del régimen islámico y la destitución del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei. Los grupos de derechos humanos denunciaron una matanza masiva de manifestantes, al amparo de un apagón de internet que duró semanas. La ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, dijo que confirmó la muerte de 6.941 personas en las protestas, en su mayoría manifestantes. Otras organizaciones hablan de balances muchos más altos. Además, unas 51.000 personas fueron detenidas como parte de la campaña de represión del régimen islámico, según esta organización. En medio de las movilizaciones ciudadanas, Trump había incitado a los iraníes a seguir protestando y a tomar el control de las instituciones, además de prometer enviarles ayuda. Aunque en principio el objetivo de la presión militar del republicano parecía estar vinculada a la represión del régimen iraní y un posible cambio de gobierno, con los días su foco se volvió a dirigir al programa nuclear de Teherán.