Todos quieren un poco de la Venezuela de Trump: los bonos trepan otro 30% y los fondos organizan "tours de inversores" Los títulos en default de Venezuela se dispararon con la caída de Maduro. Se arman viajes de clientes para identificar oportunidades. Se espera una reestructuración tan compleja como la griega. 14 de enero 2026 - 11:22hs Tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela, el presidente Donald Trump prometió hacerse cargo de la industria petrolera del país, en necesidad de enormes flujos de inversión después de décadas de declive durante el régimen chavista. Pensar que durante años vivieron un ostracismo financiero decretado por el propio Donald Trump durante su primer mandato. Valían menos de 10 centavos. Pero con su cruzada contra Venezuela en esta segunda vuelta en la presidencia de EE.UU., Donald Trump está generando una movida inversora frenética. Y los títulos están volando. Ya habían duplicado su precio antes de la caída del régimen chavista y ahora se dispararon otro 30% desde la captura de Maduro. Hoy valen unos 43 centavos. Son u$s 60.000 millones de bonos que cayeron en default en 2007. Hoy el mercado cruza los dedos. La apuesta es que una transición más rápida y fluida de lo esperado permita avanzar en la reestructuración de esa deuda. De Ucrania a Venezuela a la caza de inversiones Mientras tanto, los grandes fondos, en especial fondos de cobertura con un especial apetito de riesgo especulativo, están a la caza de todo tipo de oportunidades de inversión. Y como para hacer las cosas bien, hay que verlas de primera mano están enviando grupos de inversores directamente a Caracas para mantener encuentros con potenciales socios e identificar eventuales activos para incorporar a la cartera. Según Bloomberg, es el caso del fondo de cobertura Tribeca Investment Partners, que maneja u$s 4.000 millones, y también de la consulta Signum Global Advisors. Esta modalidad de organizar “tours” no es nueva. La consultora, por ejemplo, ya había armado un grupo de inversores para viajar a Ucrania el año pasado en medio de los esfuerzos de reconstrucción. Hoy está contactando a esos mismos clientes y ya tiene 20 inversores, entre multinacionales y administradores de dinero, para ir a Venezuela en marzo en busca de activos con potencial. También está involucrado un viejo conocido de la Argentina, el mega-poderoso fondo Elliott. El “buitre” que llegó a embargar la Fragata Libertad en la pelea de desgaste con la Argentina, que mantuvo durante años por la reestructuración de la deuda del país. Elliott siempre sabe dónde poner una ficha. Es parte del consorcio que ganó la orden judicial que otorgó el control de la refinería de petróleo Citgo, la subsidiaria de PDVSA en EE.UU. Seguramente saldrá muy bien parado. En última instancia, se los llame buitres o no, hablamos de inversores que buscan activos que en este momento valen muy poco pero tienen un gran potencial de recuperación en caso de que haya un “rescate” estadounidense o simplemente una inyección de grandes flujos de inversión. Una reestructuración compleja como la de Grecia Los bonos venezolanos salieron de su letargo hasta niveles de 20 centavos cuando la administración de Joe Biden levantó las restricciones que había impuesto Trump. Mucho antes de la caída del régimen chavista, los grandes fondos ya estaban tomando posiciones. En Wall Street había seminarios para ayudar a los inversores a manejar posibles escenarios si Nicolás Maduro renunciaba ante la presión del bloqueo petrolero estadounidense. Así, los bonos de referencia de Venezuela, con vencimiento este año, llegaron a valer 33 centavos. Pero nadie anticipó en el mercado una operación militar de “extracción” que pusiera en prisión a Maduro. Ahora, la apuesta es la reestructuración. La deuda externa en su totalidad, si también se consideran préstamos bilaterales y fallos de arbitrajes, podría rondar los u$s 150.000 millones–u$s 170.000 millones, según Reuters. Es muy difícil saber cuándo se comenzará el proceso de reestructurar los bonos. La prioridad es estabilizar la economía. De todos modos, en el mercado ya circulan estimaciones que hablan de quitas de hasta el 50%. La deuda venezolana representa el 175% del PBI. Es muy difícil saber cuándo se comenzará el proceso de reestructurar los bonos. La prioridad es estabilizar la economía. De todos modos, en el mercado ya circulan estimaciones que hablan de quitas de hasta el 50%. La deuda venezolana representa el 175% del PBI. Pero nadie sabe cuándo se podrá empezar a hablar siquiera de reestructurar. La economía de Venezuela es hoy un 30% más chica que hace ocho años. La urgencia es estabilizarla. Por supuesto que los inversores ya hicieron los números. Y el mercado coincide en que será un proceso tan complejo que lo comparan con la reestructuración de Grecia en 2012. Citi, por ejemplo, cree que Venezuela deberá hacer una quita de 50% y ofrecer un bono a 20 años, más otro título con cupón cero por los intereses no percibidos desde 2007. Actualmente, la deuda supone el 175% del PBI venezolana. Por otro lado, más allá de los tiempos de Trump y de la propia Venezuela, el comité de bonistas que se formó allá en el 2007 ya se puso en movimiento. Según informa Bloomberg, mantuvieron su primera reunión tras la captura de Maduro para discutir cómo el evento podría impactar el valor de recupero de sus bonos impagos. Y ya tienen en mente una propuesta. Recibir títulos atados a los ingresos petroleros.