Primer examen electoral para Sanae Takaichi, la "Dama de Hierro" de Japón La primera mandataria de la historia del país asiático buscará revalidar sus primeros tres meses al frente del gobierno nipón. Repasamos la historia de Sanae Takaichi, la líder política que se aferra al conservadurismo y a la confrontación con China para revitalizar el poder del oficialista Partido Liberal Democrático (PRD). Sanae Takaichi ingresa a un salón con su tradicional blazer azul y, ante una lluvia de flashes de las cámaras, estira su brazo para indicarle al primer ministro británico, Keir Starmer, el lugar que le corresponde en una foto protocolar. La primera mandataria mujer de la historia de Japón estrecha su mano con su par europeo y, con las banderas de ambos países detrás, sonríe. Esa seguridad corporal, evidente en el gesto de marcar posiciones y de conducir la escena, no es solo una postal diplomática. También funciona como una guía de lectura de su presente político. A sus 64 años, y tras apenas tres meses en el poder, Takaichi parece haber consolidado una posición de fortaleza. Apalancada por este impulso, disolvió la Cámara Baja nipona y convocó a elecciones generales anticipadas para el próximo 8 de febrero. Leer tambiénPrimera ministra de Japón disuelve la Cámara Baja y convoca a elecciones anticipadas Conservadurismo como clave del éxito La campaña electoral japonesa más corta desde el fin de la Segunda Guerra Mundial arrancó el martes 27 de enero. “Quiero proteger la vida y la fortuna del pueblo japonés”, adelantó Takaichi ante cientos de personas que la escuchaban en Akihabara, un barrio tecnológico de Tokio. "Vengo de una familia ordinaria cuyos padres trabajaban ambos en un sitio rural", describió en una búsqueda por empatizar con el electorado, que se remata con una explicación de su decisión de teñirse el pelo ella misma: "sale muy caro ir a la peluquería". En declaraciones a France 24 en Español, el maestro en Estudios en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Genaro Beristain Aguilar, vinculó esta narrativa a la tradición del país asiático: “Uno puede estar en un bar, en la calle, en un puesto callejero en Japón, la persona que está al lado de ti puede ser un multimillonario y tú nunca te enteras. No exhiben la riqueza, no son muy dados a andar en carros de superlujo o portar aretes de diamantes y ese tipo de cosas”. Su decisión de convocar a elecciones parece darle resultados. La más reciente encuesta del diario económico Nikkei indica que su popularidad supera el 70% y su formación política, el Partido Liberal Democrático (PLD), se impondría en casi el 40% de los 289 distritos electorales. Con esta performance conquistaría 233 de los 465 escaños, una mayoría absoluta que mejoraría notablemente el resultado de su predecesor, Shigeru Ishiba, en los comicios de 2024. Beristain Aguilar conectó su éxito a dos factores. Por un lado, su referencia a la figura del ex primer ministro, Shinzo Abe, asesinado en julio de 2022: “El Partido Liberal Democrático es un símil de lo que alguna vez fue el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México, que ganó elecciones y gobernó el país durante 70 años”. Leer tambiénTakaichi disuelve el Parlamento y convoca elecciones anticipadas en Japón El segundo factor se vincula con su posicionamiento ideológico. Aunque hizo declaraciones poco habituales para una dirigente japonesa, como cuando en 2007 afirmó: "Quiero que la sociedad acoja a las mujeres infértiles", y renunció públicamente a la idea de tener hijos tras una cirugía por una enfermedad ginecológica, la primera mujer en alcanzar el poder en Japón no se identifica con posturas feministas. Por el contrario, el especialista sostiene que el crecimiento de su popularidad se ubica en la construcción de un discurso conservador: "Viene a resaltar un poco más la tradición japonesa, a echar abajo algunas discusiones sobre la idea de que las mujeres mantengan su apellido después del matrimonio, a impulsar restricciones en cuanto a las cuestiones de migración". El académico resaltó el envejecimiento de la población japonesa y el hecho de que "las personas de edad avanzada siguen siendo bastante tradicionales y, entonces, el planteamiento de Sanae Takaichi está cayendo bien en esos sectores, que son los principales votantes". Leer tambiénLas claves del ascenso de Sanae Takaichi, la primera ministra mujer en Japón Una mujer de Estado La perspectiva empresarial nipona forma parte del ADN ideológico de la primera ministra. De sus estudios en la escuela secundaria Senior High School de la prefectura de Nara, su lugar de origen, pasó a la carrera de Administración de Empresas en la Universidad de Kobe, para hacer su primera conexión con la política en el Instituto Matsushita de Gobierno y Administración, impulsado por el fundador de Panasonic, Konosuke Matsushita, con el objetivo de "formar a los líderes del futuro". Luego, sus dos años de trabajo con el partido demócrata en Estados Unidos le ayudaron a consolidar sus habilidades en la gestión pública. Tras un breve paso por la gestión de medios de comunicación, en 1993 fue la candidata más votada por el distrito de Nara e ingresó a la Cámara de Representantes como independiente, aunque no tardó en incorporarse a una facción del Partido Liberal Democrático (PLD). Desde entonces, su ascenso en la formación oficialista no se detuvo. Lideró las carteras de Okinawa y Asuntos de los Territorios del norte, Ciencia y Política de Tecnología, Innovación, Asuntos de Juventud e Igualdad de Género, Seguridad Alimentaria y Comunicaciones y Asuntos Internos. En septiembre de 2025 alcanzó la cima de su partido, al ganar una interna en segunda vuelta, y el 21 de octubre de 2025 fue designada como primera ministra por ambas cámaras del parlamento. Sin embargo, su figura pública no se construyó únicamente en los pasillos del poder. Takaichi también ha ido consolidando una imagen que combina tradición, cultura popular y un nacionalismo explícito. Deportes, rock y ultranacionalismo Los aficionados a las carreras de caballos afirman que Japón cuenta con los mejores animales del mundo para la disciplina organizada por la Asociación Japonesa de Carreras (JRA por sus siglas en inglés). La mandataria exhibe su fanatismo por esta tradición, al igual que su simpatía por los clubes Gamba Osaka, de fútbol, y Hanshin Tigers, de béisbol. A su pasión por el deporte, se suma una sensibilidad rockera que se traduce en elogios a los artistas Demon Kakka, B'z y X Japan. Todo un paladar cultural que le permite matizar sus controvertidas posturas ultranacionalistas, en caso de ser necesario. Aunque sus aspiraciones políticas a primera ministra la llevaron a moderar sus posiciones, Takaichi defiende la revisión del pacifismo, plasmado en la carta magna nipona. Además, relativiza los crímenes cometidos por el ejército imperial japonés durante la Segunda Guerra Mundial y cuesta encontrar un año en el que no haya visitado el santuario Yasukuni, un lugar considerado por las naciones asiáticas como un símbolo del pasado militarista de Japón, donde también se rinde honor a criminales de guerra. Leer tambiénJapón marca un hito con Sanae Takaichi como primera ministra El giro taiwanés Es 7 de noviembre en Tokio. Takaichi ingresa al parlamento en medio de un estruendoso aplauso que le dibuja una sonrisa, un gesto que ya funciona como una marca identitaria. Con el correr del tiempo de su alocución, el tono se vuelve más serio. Si una emergencia en Taiwán implica "acorazados y el uso de la fuerza, entonces eso podría constituir una situación que amenace la supervivencia (de Japón), desde cualquier punto de vista", advierte la primera ministra a los parlamentarios y agrega: “La llamada contingencia de Taiwán se ha vuelto tan grave que debemos anticipar el peor escenario posible”. Sus afirmaciones dieron lugar a un conflicto diplomático con China, que podría tener alcances imprevisibles. La tensión resuena en las próximas elecciones ya que podrían dar lugar a una reforma constitucional que, a la luz de Beristain Aguilar, "va a generar muchísimos problemas a sus vecinos inmediatos". La posibilidad de convertir a las tropas de autodefensa en un ejército profesional a través de la modificación del artículo 9º de la Carta Magna, "es algo que se sigue muy de cerca en China y Corea del Norte, pero también en Vietnam, Indonesia y Filipinas". Leer tambiénTaiwán, el centro de la disputa entre China y Japón Una combinación de astucia, sentido de la oportunidad y audacia parece guiar el sentido político de una mujer que sabe interpretar las preferencias de su electorado. Elogiada por Donald Trump, sus casi tres meses de mandato bastan para comprender que, al igual que su referente, Margaret Thatcher, la “dama de hierro” nipona parece dispuesta a pasar a la historia.
PRIMER EXAMEN ELECTORAL PARA SANAE TAKAICHI, LA "DAMA DE HIERRO" DE JAPÓN