10 de abril de 2026 - 13:45 Se presentó en el Parlamento un proyecto de justicia terapéutica, redactado por el diputado colorado Rodrigo Martínez. Este fue acompañado por el nacionalista Pablo Abdala, a senadora del Frente Amplio, Bettiana Díaz, y en el acto estuvieron presentes el ministro del Interior, Carlos Negro, y el prosecretario de la Presidencia, Jorge Díaz, entre otros actores sociales y políticos. El proyecto, una iniciativa que ya se está aplicando en Argentina con buenos resultados, se iniciará con un plan piloto, con 40 personas condenadas por delitos leves que los hayan cometido bajo los efectos de las drogas. “La justicia terapéutica es una alternativa para las personas que están en conflicto con la ley penal y tienen un problema de consumo abusivo de drogas o alcohol y, en ese marco, cometen un delito leve”, explicó Rodríguez. El legislador apuntó que se trata de una alternativa a la prisión, donde el Estado, a través de ASSE, MSP y la Junta Nacional de Drogas y bajo la supervisión de un juez, buscan “reducir la reincidencia en el delito”. En ese sentido, detalló que “los índices de reincidencia marcan un 65% al poco tiempo de salir de la calle. Con los programas de medidas alternativas eso se reduce a la mitad y con los programas de justicia terapéutica, atacando la raíz del problema en este tipo de delitos que son cometidos por el hecho de estar en una situación de consumo, los índices de reincidencia bajan”, y señaló que, en Argentina, el guarismo está en el entorno del 5%. Con la justicia terapéutica, dijo, “evitamos que las personas ingresen a la cárcel y vuelvan a cometer delitos”. “Beneficia a la sociedad en su conjunto” El abogado penalista Jorge Barrera, quien también estuvo presente en el acto del viernes, señaló que es “fundamental en el Uruguay tener un debate sobre una política criminal de Estado”. Barrera dijo que el sistema penal “castiga a las personas” y que, si se atiende la situación de cada persona, “no al barrer”, contemplando que se trate de delitos leves, “atendiendo a la particularidad y a lo que los penalistas llaman el principio de culpabilidad, es muy sano para el debate democrático”. El abogado sostuvo que deben existir centros de recuperación que hagan posible la reinserción. “Si vos tenés un país con un 70% de tasa de reincidencia, en la medida en que la reincidencia baje, no es que solamente beneficia a la persona, sino a la sociedad en su conjunto”, aseguró.