De la mano con la decisión de Donald Trump de recuperar la influencia de Estados Unidos en América Latina, Israel también está resuelto a seguir los pasos de su principal socio estratégico para hacer de esta región su "motor de crecimiento diplomático" más importante en el correr de 2026, según transmitieron fuentes oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores israelí en una serie de encuentros con periodistas en Jerusalem de los que participó El Observador. Pese a que no son usuales las visitas de un canciller de Israel a países de América Latina, el ministro Gideon Sa'ar viajó a fines del año pasado a Argentina y Paraguay para reunirse con los presidentes Javier Milei y Santiago Peña, ambos líderes de gobiernos que se ofrecen como los principales aliados de EEUU y del Estado judío en la región. La cabeza de la diplomacia israelí proyecta en esa línea al menos tres encuentros más en este continente para estrechar los lazos con otros socios afines a su posición: Sa'ar viajará a Ecuador y Panamá en dos semanas y se esperan reuniones con el futuro presidente chileno José Antonio Kast -tras cuatro años de un vínculo tirante con el izquierdista Gabriel Boric- e incluso con el flamante mandatario centroderechista de Bolivia, Rodrigo Paz, luego de que Evo Morales rompiera relaciones diplomáticas con Israel en 2009. Dentro de esa lógica, con una especie de "club de países" amigos que se han solidarizado con Israel en los conflictos en Medio Oriente, Uruguay aparece en un segundo escalón con luces y sombras respecto a su relacionamiento histórico con el Estado judío. La cancillería israelí pondera la actitud del presidente Yamandú Orsi con una "agenda más balanceada" respecto las posiciones a menudo "más radicales" de algunos miembros de su gobierno, según transmitieron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores. De hecho, la neutralidad de Orsi -que se ha negado a hablar de un "genocidio" en la Franja de Gaza- lo lleva incluso a diferenciarse un poco de la valoración que la diplomacia israelí tiene respecto a los gobiernos progresistas de Brasil, México y Colombia. En setiembre de 2023, mientras era intendente de Canelones, Orsi también visitó Israel invitado por el Congreso Judío Latinoamericano y el Comité Central Israelita, lo que lo llevó a ser de los primeros en condenar el "accionar terrorista de Hamás" del 7 de octubre en horas en que el Frente Amplio se debatía sobre qué términos usar en una declaración sobre el hecho. Lejos de ser todo color de rosas, la nueva administración frenteamplista revirtió la decisión de Luis Lacalle Pou de abstenerse en las votaciones contrarias a Israel en el seno de Naciones Unidas, al tiempo que en plena escalada bélica en Gaza decidió enviar una señal política al suspender el convenio de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) con la Universidad Hebrea firmado durante el pasado gobierno. En Israel lamentaron esa resolución. Por otro lado, el canciller Mario Lubetkin declaró este sábado en entrevista con La Diaria que es "condenable" la reciente política de Israel en pos de registrar como propiedad estatal ciertos territorios de Cisjordania, bajo la premisa de que hay que "bajar las tensiones y buscar los mecanismos de solución" en la consigna histórica de los dos estados. México, Brasil y Colombia De todos modos, en la cancillería israelí observa como más "desafiantes" los vínculos con socios históricos del continente que se han deteriorado desde la escalada que siguió al ataque terrorista de Hamas el 7 de octubre de 2023. Los cuestionamientos más fuertes a Israel provinieron en esa línea del presidente colombiano Gustavo Petro, quien en mayo de 2024 habló de cortar relaciones con Israel. Al igual que varios países del continente, Colombia tendrá elecciones este año, y el gobierno israelí confía en mejorar el vínculo diplomático. Tal será el caso de Brasil, cuyo mandatario Lula Da Silva -quien corre como favorito para la reelección- ha denunciado sin tapujos un "genocidio" de Israel en Gaza, al tiempo que a mediados del año pasado se negó a aprobar el nombramiento del nuevo embajador israelí en su país. En la cancillería israelí entienden que lograron buenos vínculos estratégicos con Brasil bajo la administración de Jair Bolsonaro, quien tuvo en especial una importante base evangélica con posturas pro-israelíes. En el caso de México, pese a su histórica posición de balance, en Israel marcan con preocupación las posturas distantes que ha tenido la nueva presidenta Claudia Sheinbaum, en especial ante la noticia divulgada por la prensa mexicana de que hubo un intento de asesinar a la embajadora de Israel en ese país, episodio por el que Estados Unidos acusó a Irán. También ven con preocupación las garantías que las autoridades mexicanas ofrecieron ante las fuertes manifestaciones frente a la embajada israelí en ese país.