Llegaron a Uruguay los dos nuevos aviones de combate A-29 Super Tucano comprados por la Fuerza Aérea a la empresa brasileña Embraer durante el gobierno pasado. Ambas aeronaves partieron desde la planta de la compañía ubicada en la ciudad brasileña Gavião Peixoto y recorrieron más de 1.800 kilómetros hasta llegar al aeropuerto de Santa Bernardina, en el departamento de Durazno. A su arribo, fueron escoltadas por dos A-37B Dragonfly, en una "emotiva bienvenida", según señaló en sus redes sociales la propia fuerza. "Un momento histórico para la Fuerza Aérea Uruguaya", agregaron en un posteo que estuvo acompañado de un breve video que muestra cómo es el nuevo avión. El A-29 Super Tucano, también llamado ALX, se trata de una aeronave a turbohélice diseñada para el ataque a tierra, apoyo aéreo cercano, contrainsurgencia y entrenamiento básico de pilotos, provista de modernos equipos de aviónica y sistemas de armas desarrollados en Brasil. La compra, concretada durante la administración de Luis Lacalle Pou, incluye seis unidades y un simulador de última generación, por un total de 100 millones de dólares. Además, se prevé la recepción de un paquete logístico integrado, con sistemas data link, electroópticos, capacidad de integrar armamento inteligente y sistemas de gestión de misión de última generación. Principalmente utilizados por la Fuerza Aérea Brasileña, la Fuerza Aérea Colombiana, la Fuerza Aérea de Chile y la Fuerza Aérea Dominicana, los A-29 Super Tucano llevan una amplia variedad de armas, incluidas municiones guiadas de precisión, y fue diseñado para ser un sistema de bajo coste operado en entornos de baja amenaza. Con la recepción de los Super Tucano, la fuerza culminará con el reemplazo de los Cessna A-37B Dragonfly.