Evitar lugares, circular acompañadas o cruzar la calle: el impacto del acoso callejero en la vida cotidiana de las mujeres en Uruguay Entre las situaciones más habituales aparecen silbidos, comentarios inapropiados, chasquidos y ruidos, seguidos por miradas fijas, gestos obscenos o no deseados Ocho de cada diez mujeres declararon haber sufrido acoso callejero antes de los 18 años Generada con IA María Pía (22) va todos los días a estudiar para convertirse en química farmacéutica, pero antes de entrar a clase es silbada por un grupo de jóvenes que pasan por la puerta. Ana (39) es empleada y tuvo que soportar comentarios desagradables y acercamientos innecesarios en un ómnibus, temprano en la mañana, cuando se dirigía a su trabajo. Cecilia (57) se enfrentó cara a cara con la incomodidad e incluso temió por su vida cuando viajaba en un taxi rumbo a un centro de salud para realizarse estudios, pero el vehículo amagaba con detenerse y el conductor insistía con que no la dejaría bajar si no obtenía su número de teléfono. Esta situación, larga y lamentablemente conocida por las mujeres, no distingue edades, rasgos físicos ni barrios. De hecho, casi 8 de cada 10 mujeres en Uruguay vivieron su primera situación de acoso callejero en distintos puntos del país antes de los 18 años, según un relevamiento de opinión pública encargado a la Usina de Percepción Ciudadana al que accedió El Observador. En ese sentido, los datos muestran que casi 1 de cada 3 personas vivió su primera situación de acoso callejero entre los 12 y 15 años, mientras que casi 2 de cada 10 lo hicieron antes de los 12. El estudio, encargado por L’Oréal Groupe, fue realizado en 2025 sobre una muestra de 500 personas mayores de 18 años representativa a nivel nacional, indagó en experiencias y percepciones sobre el acoso en calles, plazas, transporte público y otros espacios cotidianos. Además, el fenómeno presenta una fuerte diferencia por género: 6 de cada 10 mujeres declararon haber sufrido acoso callejero, frente a menos de 1 de cada 3 hombres. Las formas más frecuentes de acoso Entre las situaciones más habituales aparecen los silbidos, comentarios inapropiados, chasquidos y ruidos, seguidos por miradas fijas y gestos obscenos o no deseados. También se registran casos de personas que siguen a la víctima, tocamientos sin consentimiento, exhibicionismo o solicitudes de favores sexuales. El estudio identifica que estos episodios ocurren principalmente en calles y veredas, seguidos por el transporte público, las plazas y parques y los espacios de concurrencia masiva. Además, al consultar sobre los factores que inciden en el acoso, la mayoría de las personas señaló el sexo (51%) y la edad (49%) como los principales determinantes. Uno de los datos más relevantes es la baja reacción social frente a estas situaciones: 8 de cada 10 personas indicaron que nadie intervino para ayudar o frenar el acoso. En paralelo, la denuncia formal es prácticamente inexistente: el 96% de quienes atravesaron acoso callejero no realizó ninguna denuncia en el último año, mientras que casi 6 de cada 10 personas no saben cómo denunciar. Las razones de la no intervención también aportan contexto: casi 8 de cada 10 personas señalaron que no intervinieron porque nunca presenciaron una situación, mientras que más de 1 de cada 10 indicó que no supo cómo actuar y un 5% mencionó el miedo como factor. Condiciona comportamientos El estudio muestra que el acoso no solo es frecuente, sino que también condiciona comportamientos. Entre las estrategias adoptadas por las personas para sentirse más seguras aparecen evitar lugares o horarios, circular acompañadas y modificar recorridos. En términos de percepción, las mujeres presentan niveles más altos de preocupación: el 10% de las mujeres indicó que el tema le preocupa todo el tiempo, mientras que entre los hombres esa proporción es significativamente menor y ronda el 3%. "No se redujo", advierte especialista Pese a que la situación podría llegar a percibirse como menos frecuente que en el pasado, al menos para quienes lo viven "de afuera", la directora de la asociación civilEl Paso, Cristina Prego Tramuja, "no comparte la idea de que se haya reducido". "Pueden haber cambiado las formas —volverse más sutiles o menos visibles—, pero no que hayan disminuido. La última Encuesta Nacional de Prevalencia de Violencia hacia las Mujeres (2019) muestra que 7 de cada 10 han vivido situaciones de violencia a lo largo de su vida y alrededor de la mitad -5 de cada 10- declara haberlas vivido en el ámbito público", dijo a El Observador. Consultada sobre estos cambios, Prego explicó que "es posible que exista una mayor sanción social que antes", y que conductas como los “piropos” hoy son cuestionadas. "Esto es fruto, sobre todo, de la acción y la voz de las mujeres. Lo que observamos es que el acoso sigue existiendo, pero puede estar más invisibilizado: ocurre de manera más callada, menos evidente para quien observa desde afuera, aunque no para quienes lo sufren", subrayó. Preocupación por nuevo escenario, el ámbito virtual Por otra parte, pese a que estas situaciones siguen ocurriendo "en los mismos lugares de siempre", según la directora, ahora se suma un nuevo canal mediante el cual también hay nuevas víctimas, muchas de las cuales son menores de edad. "La calle, el transporte público, los boliches, los centros deportivos... En este momento se suma un escenario, que es el virtual, donde se dan situaciones de acoso de diversa índole, desde los ámbitos educativos hasta los políticos. Además, las encuestas muestran que estas situaciones comienzan muy temprano, desde los 12 años, lo que implica que niñas y adolescentes también son víctimas de acoso, con impactos muy claros en su libertad de circulación y bienestar", advirtió. Sobre las herramientas con las que dispone el Estado para enfrentar estos casos, consideró "fundamental" la Ley de Violencia hacia las Mujeres, aunque señaló que "la denuncia sigue siendo difícil y las respuestas de protección aún resultan insuficientes". En ese sentido, sostuvo que es "clave la conciencia social" y la implementación de medidas concretas, como mejor iluminación y capacitación en espacios públicos. Estrategias de cuidado que trascienden generaciones La gerenta de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de L’Oréal Groupe, Cecilia Cardozo, también habló con El Observador y aseguró que el acoso callejero "sigue siendo un tema muy presente". En ese sentido, la especialista señaló que la percepción del acoso no es uniforme y depende de múltiples factores. “Hay que considerar que nuestra percepción de acoso varía mucho, por ejemplo según el medio de transporte que utilizamos, las rutinas de circulación, la edad y ni que hablar el género”, consideró. Además, advirtió que el fenómeno sigue condicionando la vida cotidiana, especialmente de las mujeres. “Pensemos que de generación en generación se siguen pasando estrategias de circulación para 'evitar malos momentos' y eso es porque el acoso en espacios públicos está ahí”, afirmó. En esa línea, remarcó que los datos relevados muestran que muchas personas —principalmente mujeres— se ven obligadas a modificar sus hábitos. “Las mujeres se ven obligadas a cambiar rutinas, evitar lugares o pensar estrategias a la hora de recorrer el espacio público o la ropa que usar”, sostuvo, y subrayó la necesidad de seguir visibilizando estas situaciones y contar con herramientas para abordarlas. Finalmente, señaló que, aunque el acoso callejero hoy está más cuestionado socialmente, “cuando miramos los datos vemos que sigue siendo una realidad muy presente”, y que muchas de estas experiencias comienzan a edades tempranas, incluso antes de la adolescencia.