“El dinero del petróleo venezolano será controlado por mí”: ¿es viable un control indefinido de Trump? Donald Trump anunció este 6 de enero que Estados Unidos refinaría y vendería crudo sancionado de Venezuela como parte de su plan para reactivar un sector que se mantiene en declive, a pesar de contar con las mayores reservas del mundo. ¿Puede la Casa Blanca administrarlas y mantener un control indefinido como planea? Una de las primeras promesas de Donald Trump tras la captura del presidente Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, fue que reconstruirá la infraestructura petrolera venezolana y resucitará una industria moribunda que lleva años en decadencia. De paso, pretende ejercer algún tipo de control sobre los valiosos ingresos petroleros del país suramericano. El martes, el republicano dio un primer paso en esa dirección: reveló que su país acordó acceder a entre 30 millones y 50 millones de barriles de crudo de Venezuela, sin ofrecer grandes detalles. Leer tambiénComando Sur de EE. UU. anuncia captura de petrolero con bandera rusa, vinculado a Venezuela "¡Este petróleo se venderá a su precio de mercado y ese dinero será controlado por mí, como presidente de los Estados Unidos, para asegurar que se utilice en beneficio del pueblo de Venezuela y de Estados Unidos!", escribió en su cuenta de Truth Social. Para mostrar este contenido de Truth Social, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Trump agregó que será el Departamento de Energía, dirigido por el secretario Chris Wright, el que ejecute el plan de forma inmediata. El Gobierno encargado de Venezuela, sin embargo, no ha confirmado la información. El petróleo se transportará en buques de almacenamiento directamente a los muelles de descarga en Estados Unidos Sin embargo, Wright no solo confirmó este miércoles que Estados Unidos controlará la venta de petróleo de Venezuela sino que aseguró que lo hará por tiempo "indefinido" y depositará el dinero que resulte de esas transacciones en cuentas controladas por Washington. "Vamos a poner en el mercado el crudo que esté saliendo de Venezuela, primero este petróleo atascado, y entonces, indefinidamente, hacia adelante, nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado", declaró Wright en una conferencia en Miami. EE. UU. consume un promedio de aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo y productos relacionados, por lo que la transferencia de Venezuela equivaldría a dos días y medio de suministro, según la Administración de Información Energética estadounidense. Leer tambiénEl petróleo amplía sus pérdidas tras el anuncio de Trump del envío de crudo venezolano a EEUU ¿EE. UU. puede administrar los recursos naturales de Venezuela? Aunque quisiera, Donald Trump no estaría en potestad de administrar las reservas de petróleo venezolano, al menos no ahora, opina Luis Pacheco, exejecutivo de PDVSA, la petrolera estatal. “Eso es una afirmación conceptual de la Casa Blanca, pero no veo nada concreto. No entiendo cómo piensa hacerlo. Venezuela sigue siendo -con o sin el régimen- un país soberano”, explicó, en diálogo con France 24. Una opinión similar a la de China, el principal comprador de petróleo del país suramericano, que asegura que Venezuela "es un país soberano y goza de plena y permanente soberanía sobre sus recursos naturales y todas las actividades económicas dentro de su territorio". Para mostrar este contenido de YouTube, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio. Con el petróleo cotizando a aproximadamente 56 dólares por barril, la transacción estadounidense podría alcanzar los 2.800 millones de dólares. China interpreta la movida como una manera de desviar suministros petroleros dirigidos a Beijing y denunció a Washington como un “abusador”. “La cooperación entre China y Venezuela es una cooperación entre Estados soberanos y está amparada por el Derecho Internacional y las leyes de ambos países”, señaló la portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores, Mao Ning, en rueda de prensa este miércoles 7 de enero. Leer tambiénTrump reclama "acceso total" a petróleo venezolano y le "suena bien" una misión en Colombia Aunque los aliados de Maduro en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) siguen en el poder, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se debate entre denunciar su "secuestro" o impulsar la cooperación con Estados Unidos bajo las amenazas explícitas de Trump. Rodríguez, al pronunciar un discurso el martes ante funcionarios gubernamentales de los sectores agrícola e industrial, dijo: "personalmente, a quienes me amenazan: mi destino no lo determinan ellos, sino Dios". Si no es el control de los recursos naturales, entonces ¿qué? Lo que sí puede hacer Donald Trump es convencer a las principales compañías estadounidenses de volver a Venezuela e invertir decenas de miles de millones de dólares para reactivar su industria y obtener beneficios a partir de la venta del crudo. Pero la tarea no será fácil. Aunque este país posee las mayores reservas petroleras del mundo, están subexplotadas y su producción es apenas una parte de lo que llegó a ser décadas atrás. El desplome es atribuido por analistas a la mala gestión, la limitada inversión extranjera tras la nacionalización de su industria petrolera y las sanciones. Clayton Seigle, investigador principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, remarcó que “Venezuela tiene una historia autocrática. Elecciones amañadas, fracasos macroeconómicos y, especialmente en lo que respecta al petróleo y el gas, la nacionalización de recursos, acompañada de la expropiación de activos petroleros. Al sumar todo esto, el resultado es un campo de juego potencialmente muy difícil”. Leer tambiénEl petróleo venezolano: ¿podrá Estados Unidos revitalizar (e intervenir) la industria? “La estructura institucional alrededor de la industria del petróleo no es la adecuada para la inversión, la estructura fiscal no conduce a inversiones de largo plazo (…) Los temas de seguridad física y jurídica que hay que arreglar antes de que haya una inversión importante, toman mucho tiempo”, añadió Luis Pacheco, quien tiene más de cuatro décadas de experiencia en el sector. El presidente estadounidense pretende remediarlo: “reconstruiremos la infraestructura petrolera, lo que costará miles de millones de dólares, cubiertos directamente por las compañías petroleras”, sentenció en rueda de prensa el 3 de enero. Pero no es seguro que las empresas estén dispuestas a asumir el riesgo. Con Reuters, EFE, AP, AFP y medios locales