Conferencia de Seguridad de Múnich sin Trump: ¿la ruptura definitiva entre EE. UU. y Europa? El secretario de Estado, Marco Rubio, representará a Estados Unidos en la Conferencia de Seguridad de Múnich a partir de este 13 de febrero. Mientras se profundizan las distancias entre los socios tradicionales de la OTAN, Rubio se debatirá entre la prudencia para presentar las diferencias y el choque frontal que inició el año pasado en el mismo escenario el vicepresidente J.D. Vance y que ha alimentado Donald Trump. Para mostrar este contenido de YouTube, debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Una extensión de tu navegador parece estar bloqueando la carga del reproductor de video. Para poder ver este contenido, debes desactivarla en este sitio. Un Estados Unidos enfrentado como nunca en los últimos años con Europa participará a partir de este 13 de febrero en la Conferencia de Seguridad de Múnich sin su presidente Donald Trump, que ha decidido saltarse el encuentro, y con el recuerdo muy presente de la intervención del año pasado, a cargo del vicepresidente J.D. Vance. Un año después de que Vance apareciera culpando a los líderes europeos de poner en riesgo la civilización occidental con sus políticas de tendencia izquierdista y los acusara de no hacerse cargo de su propia defensa, se espera que Rubio mantenga de una forma menos violenta las posiciones de Donald Trump. "Vivimos en una nueva era en la geopolítica, y va a requerir que todos reexaminemos cómo será eso", dijo Rubio a periodistas antes de partir hacia Múnich, una declaración que anticipa de alguna forma que las diferencias seguirán dominando la agenda, aunque también matizó que "estamos muy estrechamente vinculados con Europa". Unos 200 dignatarios de 120 países participarán en la cumbre mundial de la geopolítica, que coincide con el lanzamiento de la misión de la OTAN 'Centinela del Ártico', que coordina bajo una dirección unificada ejercicios militares multinacionales en la región, con la sombra de los recientes desencuentros con Washington en relación con Groenlandia. Ucrania seguirá siendo un tema central en el encuentro, en el que participará el presidente Volodímir Zelenski, con quien Rubio ha anticipado una reunión en el marco de la Conferencia. No asistirá el primer ministro de Canadá, Mark Carney, que recientemente fue la voz más destacada de los aliados tradicionales hoy distanciados de Estados Unidos, con su poderoso discurso durante el Foro Económico de Davos. Carney, que se ha convertido en un líder en la búsqueda de alianzas que hagan frente a la nueva actitud de Washington, canceló su participación, tras el tiroteo en una escuela secundaria en Tumbler Ridge que dejó nueve víctimas mortales. También estará ausente el presidente colombiano, Gustavo Petro, que ha tenido más éxito en la reparación de las relaciones con la Casa Blanca, comprometido con la emergencia por las lluvias en su país. Además de Ucrania y las recientes diferencias sobre Groenlandia, se espera que los líderes aborden la intervención estadounidense en Venezuela, que terminó con la extracción del presidente Nicolás Maduro, así como la situación en Irán. La ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, intervendrá de forma remota, mientras que su hija Ana Corina, que recibió el galardón en su nombre en Oslo, estará presente en Múnich. Entre la ruptura y el acercamiento Varios líderes europeos parecen haber perdido la paciencia en la relación con Donald Trump, y muy probablemente el presidente francés Emmanuel Macron encarnará en Múnich la posición de los más irritados. Macron, que al igual que Carney abrió embajada de su país en Nuuk, como señal de apoyo a Groenlandia frente a las pretensiones de Trump, se refirió recientemente al Gobierno del magnate republicano como “abiertamente antieuropeo” y mostró dudas sobre la pertinencia de seguir buscando subsanar los vínculos. "Cuando hay un acto claro de agresión, creo que lo que deberíamos hacer es no rendirnos ni intentar llegar a un acuerdo. Creo que llevamos meses intentando esa estrategia. No funciona", dijo en declaraciones a varios medios europeos. El canciller alemán Friedrich Merz, en su calidad de anfitrión, está llamado a mostrar una posición más conciliadora, y su primer ensayo será una reunión bilateral con Rubio este 13 de febrero, al margen de la Conferencia. Merz ha dicho que Europa debe "aprender el lenguaje de la política de poder", y para ello debe tomar la responsabilidad de su propia defensa e impulsar una mayor “independencia tecnológica”. Pero también ha dejado claro que "como democracias, somos socios y aliados y no subordinados" de Estados Unidos. La Conferencia representará además la primera vez que un representante de la Casa Blanca se encuentre con líderes de países como Francia, Alemania, Reino Unido o Italia, que han rechazado o siguen sin dar respuesta a la invitación de Trump para integrar la Junta de Paz para Gaza. Precisamente este organismo podría ser una nueva fuente de desavenencia entre Washington y el multilateralismo europeo, que ha mostrado inquietud ante la perspectiva de que la Junta de Paz de 27 miembros no se limite a Gaza, sino sea presentada como un mecanismo alternativo para la resolución de otros conflictos. Con AP y EFE
CONFERENCIA DE SEGURIDAD DE MÚNICH SIN TRUMP: ¿LA RUPTURA DEFINITIVA ENTRE EE. UU. Y EUROPA?