Así fue cayendo el círculo íntimo de Marset: una a una, las capturas clave La detención del narcotraficante uruguayo en Bolivia fue el capítulo final de una cacería internacional que, durante los últimos meses, desmanteló pieza por pieza su estructura financiera, logística y familiar. 13 de marzo 2026 - 16:56hs Policía Boliviana Policía de Bolivia Foto: Redes Sociales La caída de Sebastián Marset en Bolivia no fue un hecho aislado. El cerco sobre el narcotraficante uruguayo más buscado de la región se fue cerrando progresivamente. Antes de que las autoridades lograran ponerle las esposas, la red internacional que le permitió lavar millones de dólares, mover toneladas de cocaína y evadir a la Justicia durante años comenzó a desmoronarse. En los últimos meses, una serie de capturas, extradiciones y condenas a nivel global fueron diezmando su círculo de confianza. Esta es la radiografía de cómo fue cayendo el entorno de Marset, desde su núcleo familiar hasta sus principales socios logísticos. El golpe familiar: Gianina García Troche El principio del fin para la tranquilidad de Marset ocurrió a mediados de año en el aeropuerto de Barajas, Madrid, con la detención de su pareja, Gianina García Troche. Para las autoridades paraguayas, que solicitaron su extradición en el marco del megaoperativo "A Ultranza PY", tener a García Troche en custodia era determinante: sabían que la detención obligaría a Marset a mantenerse cerca de sus hijos y, por ende, de Paraguay, llevándolo a cometer errores o a intentar negociaciones que facilitarían su rastreo. Ante la Justicia, García Troche dijo que estaba separada de Marset al momento de caer presa. Las "manos derechas": finanzas y logística global Marset no operaba solo; dependía de una ingeniería financiera y logística sofisticada que también fue golpeada progresivamente. Por un lado, la Justicia de Estados Unidos condenó en 2025 al uruguayo Federico Santoro, considerado uno de los principales responsables de lavar los millones de dólares provenientes del narcotráfico de la red. Santoro, detenido en 2023 y extraditado en 2024, era una pieza fundamental para mover el dinero sucio y reinsertarlo en el sistema legal, y su caída en el radar estadounidense privó a Marset de su principal cerebro financiero. Por otro lado, la estructura operativa sufrió un impacto con la captura y posterior extradición desde Emiratos Árabes Unidos a Paraguay, en julio de 2025, de José "La Maldad" Estigarribia. Considerado otra de las "manos derechas" de Marset, Estigarribia gestionaba gran parte de la logística en territorio paraguayo, operando en las sombras para garantizar que los cargamentos y los fondos fluyeran sin interrupciones. En Uruguay: Fernández Albín y el atentado de 2020 En noviembre de 2025 se detención en Argentina (y posterior imputación) de Luis Fernández Albín, líder narco del Cerro y socio de Marset. Fernández Albín era el brazo operativo y territorial más pesado de la red en Uruguay. Su caída no solo desbarató rutas locales vitales —cayó imputado por un gigantesco cargamento de dos toneladas de cocaína incautado en Punta Espinillo—, sino que también ató cabos sobre uno de los episodios más graves del país: los atentados con bomba molotov contra la Brigada Antidrogas en 2020 y los disparos a la casa fiscal Mónica Ferrero. Las investigaciones vinculan la planificación y ejecución de esos ataques directamente al círculo de Fernández Albín, actuando bajo la sombra y las directivas de la cúpula de Marset. Fernández Albín había sido responsabilizado por el ataque a la brigada y de hecho una de las claves de la investigación consistía en confirmar si el explosivo utilizado en la casa de Ferrero tenía el mismo origen chino que el utilizado aquel día, según reconstruyó El Observador. Fuentes de Fiscalía indicaron que el apellido Albín llegó a la investigación de 2020 luego de que se realizara un "organigrama" de los grupos vinculados a Marset. El caso de la brigada y la posterior amenaza a Ferrero es el único en el que existen pruebas para iniciar un proceso judicial contra Marset en Uruguay, y el propio narco evaluó entregarse a la justicia uruguaya por la amenaza, para dilatar su extradición y la de algunos de sus familiares a Paraguay, pero el gobierno de Luis Lacalle Pou dijo que eso no se dio porque las autoridades se negaron a negociar. A esta pérdida de control local se sumó la condena a ocho años y medio de cárcel de otro narcotraficante uruguayo, Santiago Echart, responsable de tres grandes cargamentos de droga y también estrechamente vinculado a la red. El quiebre en Bolivia con “El Colla” En Bolivia, la red de Marset registró un conflicto interno público con Erland Ivar García López, alias "El Colla", un exsocio del uruguayo. "El Colla" acusó a Marset de haber secuestrado a su expareja y declaró que el narcotraficante se encontraba escondido en territorio boliviano. García había sido capturado en julio de 2023 en Santa Cruz de la Sierra en un operativo en el que se buscaba capturar al narco uruguayo. Marset logró escapar y desde entonces su paradero era desconocido. "El Colla" era apuntado como testaferro de Marset y número dos de la organización. Meses después de ser apresado, sin embargo, recobró la libertad bajo fianza. En 2024 fue atacado a balazos. Recibió cinco disparos cuando estaba dentro de un auto y sobrevivió. Como respuesta a estas declaraciones, en octubre de ese año se conoció un video en el que Marset aparece fuertemente armado y rodeado de hombres que exhiben banderas del Primer Comando Capital (PCC) brasileño. En la grabación, Marset le advierte a "El Colla" que "deje de andar diciendo" su paradero y agrega: "Mejor sean amigos y no enemigos nuestros, porque no les va a ir bien". Testaferros y quiebres internos El esquema de lavado a través del fútbol tampoco quedó exento. En Paraguay, se entregó a la Justicia el exarquero Víctor Centurión, en el marco de la operación Nexus II, que investigaba a una banda considerada un “desprendimiento" de la de Marset. Centurión jugó para el club Rubio Ñú, equipo que tiene especial relevancia en este caso, ya que con él se vinculó Marset como contratista y financista durante su pasaje por Paraguay. Marset hizo inversiones en ese club que permitieron remodelar el estadio y una de sus empresas se transformó en sponsor del cuadro, algo que también llegó a hacer con River Plate de Paraguay. El pasaje de Centurión por el equipo se produjo en 2021, al mismo tiempo que Marset se vinculaba con Rubio Ñú, algo que surge de la investigación A Ultranza.