Argentina: la Cámara Baja aprueba la reforma laboral, previo a votación final en el Senado La Cámara de Diputados del Congreso argentino aprobó en las primeras horas de este viernes 20 de febrero el polémico proyecto de ley sobre la reforma laboral, respaldado por el presidente Javier Milei. La iniciativa–que modifica radicalmente las condiciones de trabajo en el país caracterizado por un alto nivel de sindicalización–avanza en el Congreso, pese al fuerte descontento social y la huelga nacional de los sindicatos que paralizaron el comercio y el transporte en varias partes del país. Con 135 votos a favor, 115 en contra y ninguna abstención, la polémica reforma laboral de Argentina recibió el respaldo de la Cámara de Diputados y ahora regresa al Senado para una votación final. Su aprobación en la Cámara Baja llegó tras la eliminación del controvertido artículo 44, que reducía las prestaciones por enfermedad para los empleados. Ese punto del proyecto fue retirado en medio de la presión, incluso del partido oficialista Libertad Avanza, y buscaba reducir el salario de un empleado enfermo por causas ajenas al trabajo del 100% al 75 % o el 50%, según cada caso. La legislación enfrenta su último obstáculo en el Senado la próxima semana, antes de que la Administración de Javier de Milei pueda celebrar el logro de un hito que casi ningún otro gobierno argentino puede atribuirse. En el año 2000, el entonces presidente Fernando de la Rúa aprobó una reforma similar, pero posteriormente fue revocada y enfrentó un proceso judicial por cargos de soborno a senadores para que aprobaran el proyecto de ley. Para mostrar este contenido de X (Twitter), debe autorizar las cookies de medición de audiencia y publicidad. Sin embargo, el proyecto mantiene la propuesta de grandes cambios en el sistema laboral que causan el tajante rechazo de los sindicatos. Mientras los legisladores debatían la reforma, el país vivía una jornada de huelga, por lo que las líneas de autobús y el metro se paralizaron. Además, las fábricas detuvieron la producción, los bancos cerraron, las aerolíneas cancelaron cientos de vuelos y los hospitales públicos pospusieron todas las cirugías, salvo las de emergencia. La basura sin recoger cubría las calles y las zonas comerciales. Una marcha hacia el Congreso de sindicatos radicales de izquierda se tornó violenta brevemente cuando la policía disparó cañones de agua contra los manifestantes que lanzaban piedras y botellas. Leer tambiénArgentina vive una huelga contra la reforma laboral de Milei, en medio del debate en el Congreso "Conquistas ganadas con esfuerzo no son premios de rifa”: los argumentos contra la reforma Los sindicatos argumentan que la ley debilitará las protecciones laborales que han definido a Argentina desde el auge del peronismo, el movimiento político populista dominante del país, en la década de 1940. Uno de los aspectos más polémicos de la reforma se centra en el sistema de despido en Argentina, ya que retiraría las sólidas protecciones que el país ha ofrecido durante décadas contra el despido injustificado, lo que hasta ahora ha permitido a los tribunales otorgar indemnizaciones sustanciales tras demandas por despido improcedente. El proyecto de ley ampliaría los periodos de prueba durante los cuales las empresas pueden prescindir de nuevos empleados que consideren improductivos, debilitaría a los sindicatos nacionales al permitir la negociación colectiva a nivel de empresa y reduciría las causales de despido improcedente. Los opositores de la medida destacan, además, que la reforma incluye un empeoramiento del derecho a las vacaciones, licencias y bajas médicas, así como un incremento de las jornadas laborales. También, señalan, apunta contra la larga historia de lucha obrera del país, ya que limita el derecho de huelga, y reduce el poder de negociación de los sindicatos entre otros aspectos. “Congresistas, escuchen este mensaje: votar en contra de los trabajadores no está exento de consecuencias”, publicó en redes sociales la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor agrupación sindical de Argentina, junto con fotos que mostraban Buenos Aires, la capital argentina, desierta debido a la huelga. “Los empleos no se negocian; las conquistas ganadas con esfuerzo no son premios de rifa”, agregó. Leer tambiénSenado argentino avala la reforma laboral: ¿qué propone y por qué causa el rechazo de los sindicatos? Cambios laborales para atraer inversión: las razones del Gobierno El presidente Javier Milei, impulsor de la medida, considera que los cambios al código laboral argentino, de medio siglo de antigüedad, son cruciales para sus esfuerzos por atraer inversión extranjera, aumentar la productividad e impulsar la creación de empleo en un país donde aproximadamente dos de cada cinco trabajadores tienen empleo informal. Quienes apoyan la reforma de la ley laboral afirman que las elevadas indemnizaciones por despido y los impuestos hacen casi imposible el despido de empleados, lo que limita la productividad y desalienta a las empresas a buscar empleo formal. Casi la mitad de los argentinos, trabaja “en negro”. Es decir, en empleo informal o no declarado y señalan que el crecimiento del empleo en el sector privado se ha estancado durante 14 años. Sostienen así que la reforma incentivaría la contratación laboral. La reforma marca la primera gran prueba para la fuerza política de Milei desde que su emergente partido político ganó las elecciones intermedias de Argentina el año pasado, con 20.000 millones de dólares de apoyo de su aliado clave, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El jueves mientras se discutía la reforma en el Congreso argentino, en Washington, para la reunión inaugural de la iniciativa Junta de Paz de Trump, el líder argentino parecía indiferente a los disturbios en su país, mientras disfrutaba de los elogios de su principal apoyo. De aprobarse de forma definitiva, la medida marcará un paso importante en la reforma económica de Javier Milei. Con Reuters y EFE